LA NUEZ DE ARRIBA: No seamos indiferentes ante la vida, ante la pobreza...

No seamos indiferentes ante la vida, ante la pobreza y la desolación de nuestras amigas o familias… No nos envenenemos con malos pensamientos.

Si caminas por la vida y en tu tristeza miras la vida con indiferencia absoluta, detente y piensa cómo sería tu vida si en tus manos estuviera el poder cambiar el mundo. No se puede, ¿verdad?

Pero si aportamos un granito de amor hacia todas las personas, este mundo no sería lo que es, seríamos diferentes, entenderíamos que no lo podemos cambiar pero que sí podemos cambiar nuestra propia vida, hacer bien las cosas sin la indiferencia de la persona a la que nada le importa.