… La rabia me impulsa a escribirte
y decirte de frente y en la cara
que hasta tú te crees tus mentiras.
Te crees que me engañas y ¡que ironía!
Vete ya por otros caminos,
Pero cuidado con la rosas
Que también tienen espinas
Y que puedes probar…
¡De tu propia medicina!
y decirte de frente y en la cara
que hasta tú te crees tus mentiras.
Te crees que me engañas y ¡que ironía!
Vete ya por otros caminos,
Pero cuidado con la rosas
Que también tienen espinas
Y que puedes probar…
¡De tu propia medicina!