LA NUEZ DE ARRIBA: Cuando me amé de verdad, comencé a librarme de todo...
Cuando me amé de verdad, comencé a librarme de todo lo que no fuera saludable: personas, tareas, creencias y -cualquier cosa que me disminuyera. Mi razón llamó a eso egoísmo. Pero hoy sé que es amor-propio.