¡Cuidado con la depre!
Dicen que los cambios y los problemas que se nos presentan son el sabor de la vida, pero en algunas ocasiones no estamos preparadas para asumirlos y nos dan tres vueltas.
Dicen que los cambios y los problemas que se nos presentan son el sabor de la vida, pero en algunas ocasiones no estamos preparadas para asumirlos y nos dan tres vueltas.
Pongámonos serias por un momento y pensemos en una de las enfermedades más comunes y más peligrosas que existen y que muchas veces dejamos pasar de largo porque sus síntomas no son muy notorios o porque los asociamos con un mal momento por el que estemos pasando. Nuestra invitada de hoy: la depresión.
Lo que no es
Nos interesa que entiendas que la depresión NO ES sólo un estado de ánimo melancólico o una tristeza pasajera que sientes cuando no te va tan bien en la vida, es decir, cuando te deja tu novio, peleas con tu mejor amiga, pierdes una materia, en fin, cuando pasa algo malo o tienes que enfrentarte a un cambio que no quieres asumir.
Nos interesa que entiendas que la depresión NO ES sólo un estado de ánimo melancólico o una tristeza pasajera que sientes cuando no te va tan bien en la vida, es decir, cuando te deja tu novio, peleas con tu mejor amiga, pierdes una materia, en fin, cuando pasa algo malo o tienes que enfrentarte a un cambio que no quieres asumir.
La depresión ES cambiar tu comportamiento habitual, el de todos los días, por otras actividades que no tienen nada que ver contigo. Un ejemplo: Llevas una semana completa sin bañarte, sin salir de la casa a pesar de las llamadas de tus amigos para que vayan a cine, suponiendo que es lo que más te gusta hacer en la vida, y sin razón aparente les dices que no, ni siquiera te motiva que el film sea protagonizado por tu actor favorito. ¿No entiendes lo que pasa?, pues nosotras sí, y es el típico cuadro de una adolescente deprimida que se mezcla además con otros síntomas tales como:
Te molestas por todo y con todos con mucha facilidad.
Te aburres en extremo: no le encuentras gusto a nada de lo que antes te fascinaba.
Te escondes dentro de ti misma como una tortuga en su caparazón, no vuelves a salir ni a hablar con tus amigos o con las personas en las que antes confiabas.
Fallas en los estudios y no sólo por las bajas notas, sino en tu comportamiento: te vuelves una rebelde sin causa con todo el mundo.
No te soportas a nadie: Te vuelves sumamente intolerante.
Te da pereza hasta saber de ti misma.
Has pensado o incluso intentado suicidarte.
Vives con un sentimiento de tristeza permanente y no encuentras la razón.
Has pensado o has intentado irte de tu casa.
Sientes que no vales nada y te echas la culpa por todo lo que le pueda pasar a los demás.
Te aburres en extremo: no le encuentras gusto a nada de lo que antes te fascinaba.
Te escondes dentro de ti misma como una tortuga en su caparazón, no vuelves a salir ni a hablar con tus amigos o con las personas en las que antes confiabas.
Fallas en los estudios y no sólo por las bajas notas, sino en tu comportamiento: te vuelves una rebelde sin causa con todo el mundo.
No te soportas a nadie: Te vuelves sumamente intolerante.
Te da pereza hasta saber de ti misma.
Has pensado o incluso intentado suicidarte.
Vives con un sentimiento de tristeza permanente y no encuentras la razón.
Has pensado o has intentado irte de tu casa.
Sientes que no vales nada y te echas la culpa por todo lo que le pueda pasar a los demás.
Dices mentiras por cualquier razón.
Si fumas, consumes drogas o bebes alcohol, multiplicas al cien estos comportamientos, sino, entonces comienzas a hacerlo.
Algo complicado
Según los especialistas en psiquiatría, la depresión en nosotros los jóvenes es mucho más difícil de detectar que en otras edades, pues debido a la cantidad de cambios hormonales y físicos que sufrimos, es normal que se confunda con variaciones en el estado de ánimo y el temperamento.
Si fumas, consumes drogas o bebes alcohol, multiplicas al cien estos comportamientos, sino, entonces comienzas a hacerlo.
Algo complicado
Según los especialistas en psiquiatría, la depresión en nosotros los jóvenes es mucho más difícil de detectar que en otras edades, pues debido a la cantidad de cambios hormonales y físicos que sufrimos, es normal que se confunda con variaciones en el estado de ánimo y el temperamento.
Remedios para la depresión
Debes estar alerta por si notas cualquier síntoma de los que te mencionamos anteriormente, ya que la automedicación para tratar la depresión es muy peligrosa, pues las medicinas no son ni tonificantes, ni estimulantes, ni energizantes. Así que no pienses que si te tomas una pastilla para la depresión, te vas a sentir mucho mejor, pues los efectos que tiene te pueden intoxicar e incluso matarte, pues ni los médicos han podido encontrar cómo contrarrestar los efectos tóxicos en las personas que no son depresivas.
Debes estar alerta por si notas cualquier síntoma de los que te mencionamos anteriormente, ya que la automedicación para tratar la depresión es muy peligrosa, pues las medicinas no son ni tonificantes, ni estimulantes, ni energizantes. Así que no pienses que si te tomas una pastilla para la depresión, te vas a sentir mucho mejor, pues los efectos que tiene te pueden intoxicar e incluso matarte, pues ni los médicos han podido encontrar cómo contrarrestar los efectos tóxicos en las personas que no son depresivas.
Pasa lo mismo con los medicamentos naturales tales como las gotas de valeriana, que aunque no tienen efectos secundarios en tu organismo, sólo calmarán el problema por momentos y no evitará que se vuelvan a repetir.