LA NUEZ DE ARRIBA: Los ancianos gustan de darnos buenos preceptos para...

La radio marca los minutos de la vida; es diario, las horas, el libro; los días.

Los buenos profesores son caros, pero los malos lo son todavía más.

La religión debería servir más para dar ánimos a los buenos que para aterrorizar a los malos.

Los días no adquieren sabor hasta que uno escapa a la obligación de tener un destino.

Los ancianos gustan de darnos buenos preceptos para consolarse de no poder darnos malos ejemplos.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Lo único que necesitamos para convertirnos en buenos filósofos es la capacidad de asombro.