La golondrina ausente.
Vuelve otra vez la golondrina que se a ido;
su ausencia por fin a terminado;
vuelve a caer al mismo nido,
donde en paz otra vez se a acurrucado.
Vuelve el mismo árbol a brotar sus hojas,
que el frío del Invierno había secado;
las que un viento hiriente volvió rojas,
y en el mismo lugar se habían quedado.
Vuelve el mismo río a llenarse de agua,
que el calor del Verano había secado;
vuelve a mirarse la piragua,
que el pescador a preparado.
Muchas cosas van y vienen,
haciendo de esperar una esperanza;
aquellos pues que la paciencia tienen,
no ven en la espera una tardanza.
Volverán los días juveniles,
donde el viejo otra vez será un joven;
jamás volverán los días seniles,
ni muerte o enfermedad que se la roben.
Fin.
Autor: Bernardo Arzate. (Lunes, Oct. 17.2011
Vuelve otra vez la golondrina que se a ido;
su ausencia por fin a terminado;
vuelve a caer al mismo nido,
donde en paz otra vez se a acurrucado.
Vuelve el mismo árbol a brotar sus hojas,
que el frío del Invierno había secado;
las que un viento hiriente volvió rojas,
y en el mismo lugar se habían quedado.
Vuelve el mismo río a llenarse de agua,
que el calor del Verano había secado;
vuelve a mirarse la piragua,
que el pescador a preparado.
Muchas cosas van y vienen,
haciendo de esperar una esperanza;
aquellos pues que la paciencia tienen,
no ven en la espera una tardanza.
Volverán los días juveniles,
donde el viejo otra vez será un joven;
jamás volverán los días seniles,
ni muerte o enfermedad que se la roben.
Fin.
Autor: Bernardo Arzate. (Lunes, Oct. 17.2011