LA NUEZ DE ARRIBA: La ausencia aviva el amor, la presencia lo fortalece.

Creo que si mirásemos siempre al cielo acabaríamos por tener alas.

Buscar la felicidad es una monstruosidad que se paga.

No hay hombre más infeliz que aquél para quien la indecisión se ha hecho costumbre.

Hasta después del llanto más sublime siempre acaba uno por sonarse.

La ausencia aviva el amor, la presencia lo fortalece.