LA NUEZ DE ARRIBA: ... Y soñando que te amaba desperte una mañana...

... Y soñando que te amaba desperte una mañana
y aun sin conocerte tu presencia ya extrañaba.

Y sabiendo sin saberlo sin buscarte te buscaba...
Y no te hallaba,... y no te hallaba.

Y tu aliento., como bruma frezca y suave me llegaba.
Y tu escencia, cual minuscula particula en el mundo necesaria,
como flor en el desierto en mi mente resaltaba.

y sabia que existias... y no te hallaba.... y no te hallaba.
Vino dulce, vino amargo., nectar suave que hoy embriaga...
donde estabas?

Alvaro Arce Holguin