¿Qué si la vi...? ¿cómo...? ¿cuándo...?
¡Al pasar...! Estaba echando
granos de oro en el
molino,
y, por tu ausencia penando,
con los ojos escrutando
la cinta gris del
camino...!
Dichoso tú, carretero,
que por más que llegues tarde,
siempre hallarás quien te guarde,
... ¡Dichoso tú, carretero...!