El amor es un espíritu dentro de dos formas.
El arte es el placer de un espíritu que penetra en la naturaleza y descubre que también ésta tiene alma.
El deseo de agradar es al espíritu lo que el adorno a la belleza.
El dulce reposo no sólo da vigor al cuerpo, sino también al espíritu, pero el trabajo abrumador va corroyendo las fuerzas de uno y otro.