LA NUEZ DE ARRIBA: Quien sólo vive para sí, está muerto para los demás.

¿Por qué contentarnos con vivir a rastras cuando sentimos el anhelo de volar?

Quien sólo vive para sí, está muerto para los demás.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Vivimos bajo el mismo techo, pero ninguno tenemos el mismo horizonte.