ANDE YO CALIENTE, RÍASE LA GENTE.
Con este refrán se da a entender la poca importancia que se le da a los comentarios o habladurías de la gente, en especial, cuando se tiene una buena posición o se realizan trabajos que a uno le interesan. Recomienda actuar conforma a las ideas personales sin tener en cuenta la opinión ajena. Este refrán fue popularizado por el escritor español Luis de Góngora (1560-1627) en una letrilla que decía así.
Ándeme yo caliente
y ríase la gente.
traten otros del gobierno
del mundo y sus monarquías,
mientras gobiernan mis días
mantequillas y pan tierno,
y las mañanas de invierno,
naranjada y aguardiente,
y ríase la gente.
Con este refrán se da a entender la poca importancia que se le da a los comentarios o habladurías de la gente, en especial, cuando se tiene una buena posición o se realizan trabajos que a uno le interesan. Recomienda actuar conforma a las ideas personales sin tener en cuenta la opinión ajena. Este refrán fue popularizado por el escritor español Luis de Góngora (1560-1627) en una letrilla que decía así.
Ándeme yo caliente
y ríase la gente.
traten otros del gobierno
del mundo y sus monarquías,
mientras gobiernan mis días
mantequillas y pan tierno,
y las mañanas de invierno,
naranjada y aguardiente,
y ríase la gente.