YA PUESTO EN LA AFRENTA, LO MISMO DA RECIBIR CIENTO QUE CIENTO CINCUENTA. (Refrán)
Revela como los hombres virtuosos se acomodan a la ignominia o a la desventura y la poca importancia que le dan a los nuevos pesares o afrentas cuando se han recibido muchas.
Revela como los hombres virtuosos se acomodan a la ignominia o a la desventura y la poca importancia que le dan a los nuevos pesares o afrentas cuando se han recibido muchas.