MÁS SABE EL LOCO EN SU
CASA QUE EL CUERDO EN LA AJENA.
Pues el oficio de los entrometidos es arreglar las
casas y negocios ajenos. Este refrán recomienda no juzgar los asuntos de los demás porque suele suceder que desconocemos las circunstancias en las que se desenvuelven.