LA NUEZ DE ARRIBA: En las tardes de descampado amor perdido en los hoteles...

En las tardes de descampado amor perdido en los hoteles
tenías la edad del bronce y una mirada que arrasaba con la tibieza
de las paredes viejas en aquel pueblo de verdes monosílabos
que de vez en vez se despertaba con los alaridos ebrios
de los muchachos que cantaban loas a la noche
y al amanecer
empeñados en lamer el vaho del cielo
con sus lenguas de vino y de placeres