Ganando en el esfuerzo
cuando el mensajero de los vientos,
un día cualquiera,
disfruta rozándose en el amarillo, en el rojo,
haciéndolas llegar al suelo.
cuando el mensajero de los vientos,
un día cualquiera,
disfruta rozándose en el amarillo, en el rojo,
haciéndolas llegar al suelo.