Todo se relaciona con
San Juan el Bautista y el solsticio del 21 de junio. El 24, se celebra el nacimiento de San Juan, quien preparó a la humanidad para la llegada de Jesús. Su nacimiento ocurrió en una fecha muy cercana a un solsticio (de
invierno para el hemisferio sur, y de
verano para el hemisferio norte), lo que quiere decir que lo que está en
juego son poderosas energías solares actuando en la Tierra.