El principio del pecado es la soberbia. Quien se exalta, es deprimido; quien se eleva, es postergado; quien se hincha, revienta.
San Isidoro
San Isidoro
Recomendar sobriedad al pobre es grotesco e insultante a la vez. Es como decir que coma poco al que se está muriendo de hambre.
Wilde
Wilde