El amor abre el paréntesis, el matrimonio lo cierra (Victor Hugo)
Un país, una civilización se puede juzgar por la forma en que trata a sus animales (Mahatma Gandhi)
De toda revelación de un secreto debe culparse a quien lo confió (Jean de La Bruyère)
Todas las cosas llegan, le hacen a uno daño y se van (Amado Nervo)
Sobre las cosas que no se conocen siempre se tiene mejor opinión (Gottfried Wilhem Leibniz)
Cuando un hombre se casa por segunda vez, es porque adoraba a su primera mujer (Oscar Wilde)
Cuando muera quiero que me incineren y que el diez por ciento de mis cenizas sean vertidas sobre mi empresario (Groucho Marx)
Si de veras llegásemos a poder comprender, ya no podríamos juzgar (André Malraux)
Quien habla de cosas que no le atañen, escucha lo que no le gusta (Averroes)
En la sociedad no todo se sabe, pero todo se dice (Anatole France)
Los viejos soldados nunca mueren, sencillamente se desvanecen (Douglas MacArthur)
Mientras pensaba que estaba aprendiendo a vivir, he aprendido cómo morir (Leonardo da Vinci)