10 Ago 2008
RECÓNDITOS
«A cada día le basta su afán»
(Mt 6,34b).
Recónditos se llegan los inviernos,
silenciosos se vienen los calores
y los hombres se afanan con sudores
en fruir bienes y ver los frutos tiernos.
Los lirios natos visten blancos ternos;
las rosas lucen vivos sus colores;
el cisne blanco nada entre las flores;
las aves tienen silos sempiternos.
Ese afán de la vida precipita
en el culto, al dinero que deviene
en cadenas de cárcel inaudita.
El que menos recursos necesita
tiene más, que el que más riqueza tiene;
sobra con poco, y mucho, el sueño quita.
Camilo Valverde Mudarra
RECÓNDITOS
«A cada día le basta su afán»
(Mt 6,34b).
Recónditos se llegan los inviernos,
silenciosos se vienen los calores
y los hombres se afanan con sudores
en fruir bienes y ver los frutos tiernos.
Los lirios natos visten blancos ternos;
las rosas lucen vivos sus colores;
el cisne blanco nada entre las flores;
las aves tienen silos sempiternos.
Ese afán de la vida precipita
en el culto, al dinero que deviene
en cadenas de cárcel inaudita.
El que menos recursos necesita
tiene más, que el que más riqueza tiene;
sobra con poco, y mucho, el sueño quita.
Camilo Valverde Mudarra