LA NUEZ DE ARRIBA: Es con quien puedo compartir ...

Es con quien puedo compartir
el gozo y la alegría
del tesoro encontrado.
Es quien puede comprender
a flor de piel esa alegría
y aceptarla como un don
y gozarse en ella
aunque en su corazón
la tristeza
haya establecido su morada.
Es el que siento
como de mi propia sangre
aunque la sangre nos separe.
Porque hay lazos más fuertes que la sangre.
Y puedo sentir su presencia cercana y fresca
aunque la distancia
que nos separe
sea infinita en el espacio.
Porque el Espíritu
está más allá
de todo espacio.