La mujer es un manjar digno de los dioses, cuando no lo guisa el diablo.
¡fragilidad, tienes nombre de mujer!
Ser o no ser; ésa es la cuestión.
¡Ay señor! Ser honesto, tal como va el mundo es ser un hombre escogido entre diez mil.
El mundo es un escenario, y todos los hombres y mujeres son meros actores.
Somos del mismo material del que se tejen los sueños, nuestra pequeña vida está rodeada de sueños.