Un ricachón conoció a una joven muy guapa pero ingénua. Después de una pequeña conversación, muchos tragos largos y una apasionada noche de extremo placer, el ricachón le dice a la humilde muchacha:
- Estoy muy agradecido contigo, pídeme lo que sea, que te lo doy.
Ella, con gesto tímido, responde:
- Dame una flor.
El hombre se conmueve y piensa: ¡Qué ternura!, ¡Cuánta humildad!, y le pregunta:
- ¿Sólo eso? ¿que flor quieres? ¿Una rosa, un clavel...?
Y la muchacha le contesta:
- No, quiero una Flor Explorer 4 x 4 último modelo.
- Estoy muy agradecido contigo, pídeme lo que sea, que te lo doy.
Ella, con gesto tímido, responde:
- Dame una flor.
El hombre se conmueve y piensa: ¡Qué ternura!, ¡Cuánta humildad!, y le pregunta:
- ¿Sólo eso? ¿que flor quieres? ¿Una rosa, un clavel...?
Y la muchacha le contesta:
- No, quiero una Flor Explorer 4 x 4 último modelo.