Modelos de belleza
Años atrás, antes de la llegada de Internet, solía realizar frecuentes viajes a Zaragoza desde mi localidad con el único objeto de comprar libros. En realidad, eran viajes en busca de nuevos amigos en el universo fascinante de la letra impresa. Para mí entrar en las grandes librerías era como hacerlo en un gran templo. En aquellos tiempos tenía tendencia a comprar libros de muy diferentes temáticas, y además escritos en una gran cantidad de lenguas románicas. Mi pasión desbordada por los libros ciertamente era desordenada y dispersa.
Años atrás, antes de la llegada de Internet, solía realizar frecuentes viajes a Zaragoza desde mi localidad con el único objeto de comprar libros. En realidad, eran viajes en busca de nuevos amigos en el universo fascinante de la letra impresa. Para mí entrar en las grandes librerías era como hacerlo en un gran templo. En aquellos tiempos tenía tendencia a comprar libros de muy diferentes temáticas, y además escritos en una gran cantidad de lenguas románicas. Mi pasión desbordada por los libros ciertamente era desordenada y dispersa.