Huyamos, vamos al Congo
A ocultar nuestros amores.
-Bien has dicho, bien has hablado
huyamos aunque se enojen
y si algún día nos cogen
que nos quiten lo bailado.
En esto se abre una puerta
Y cual furioso huracán
Entra el conde, luego el can
Luego el viento, y luego, nada.
A ocultar nuestros amores.
-Bien has dicho, bien has hablado
huyamos aunque se enojen
y si algún día nos cogen
que nos quiten lo bailado.
En esto se abre una puerta
Y cual furioso huracán
Entra el conde, luego el can
Luego el viento, y luego, nada.