LA NUEZ DE ARRIBA: ÓPTICA...

ÓPTICA

¡Cuántos desfiguros causa la vanidad!

¡Cuántos pretextos fabrica el miedo!

Algunas veces en la vida conviene tener los ojos muy abiertos, otras a la mitad y otras más bien cerrados. La cuestión está en saber cómo cada vez.

Los años son como peldaños desde donde podemos ver mejor.

Qué tantas cosas no inventará el ser humano para justificar lo que su corazón desea.

Reírse de uno mismo es bañarse en salud.

Sin amabilidad el ser humano deambula por la vida torpemente.

Todo es prestado en este mundo, incluido uno mismo.