LA NUEZ DE ARRIBA: reflexiona mi alma confundida:...

Nunca entendí qué ánima te mueve,
ni por qué el paso marcas en el mundo
sin detener tu brazo ni un segundo,
luzca en tu esfera el sol o cuando llueve.

Sólo un goteo y un zumbido leve
combinas con tu canto tremebundo,
y entonces sé, y en esto te secundo,
que avisas doce, o tres, o seis, o nueve.

No sé si sí o si no a mi paso vedas
retroceder las pistas de la vida.
Mas, mientras pasa el tiempo y tú te quedas,

reflexiona mi alma confundida:
somos tú y yo quien va por las veredas,
y atrás se queda el tiempo, que se olvida.