LA NUEZ DE ARRIBA: Por...

Por

Emma-Margarita R. A.-Valdés

Érase una vez un médico

orgulloso de su ciencia,

hinchado de vanidad,

carente de caridad

al extender sus recetas.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Sucedió que a un paciente

le entregó una papeleta

para curarle del mal,

la escribió de forma tal

que era imposible leerla.

Cuando llegó a la farmacia

la estudió la farmacéutica,

y por más que la miraba

la solución no encontraba

para poder expenderla. ... (ver texto completo)