LA NUEZ DE ARRIBA: Soneto. ...

Soneto.
Sale mi blanca aurora, y en saliendo
coge a la obscura noche el negro manto;

mas yo, que sin dormir en tierno llanto

lo más de ella pasé triste y muriendo,

en viéndola salir blanca y rïendo,
dejando el lloro, torno alegre al canto

y el verla tan hermosa puede tanto

que a rienda suelta torno al bien corriendo.

" ¡Ay blanca y amorosa aurora -digo-
y cuánto puede en mí tu alegre vista!

y cuánto el verte tal y tan hermosa!

El bien que siento en verte es buen testigo,
que vuelve el fiero mal no siendo vista

tu clara luz en noche tenebrosa".

El divino Figueroa.