Soneto.
Crezca con el licor del llanto mío
la verde yerba deste verde prado;
enfrene el triste son de mi cuidado
el presuroso curso deste río;
resuene el bosque cavernoso y frío:
"Ya es muerto Tirsi, Tirsi es ya acabado,
en el dolor terrible sepultado,
que tuvo dél entero señorío."
Sola esta solitaria selva umbrosa,
sola aquesta gentil verde ribera
del lamentable fin fueron testigos.
Aquí cerró sus ojos muerte fiera
y el miserable cuerpo aquí reposa,
llorándolo Damón, su firme amigo.
El divino Figueroa? o quizás Pedro Laínez.
Crezca con el licor del llanto mío
la verde yerba deste verde prado;
enfrene el triste son de mi cuidado
el presuroso curso deste río;
resuene el bosque cavernoso y frío:
"Ya es muerto Tirsi, Tirsi es ya acabado,
en el dolor terrible sepultado,
que tuvo dél entero señorío."
Sola esta solitaria selva umbrosa,
sola aquesta gentil verde ribera
del lamentable fin fueron testigos.
Aquí cerró sus ojos muerte fiera
y el miserable cuerpo aquí reposa,
llorándolo Damón, su firme amigo.
El divino Figueroa? o quizás Pedro Laínez.