Da noticia de sus gracias.
Si de alguna taberna en los tapices
visteis al Cid sin calza o pedorrera,
si al moro Abindarráez de Antequera
sin marlota, turbante ni terlices;
si visteis a Catón con más narices
colgado de un figón en la espetera,
visteis, Cintia, la efigie verdadera
de mi cara, colores y matices.
Demás desto, soy tonto un tanto cuanto
y tan puerco, que puedo ser poeta;
y hay, con todo esto, quien por mí se muere.
De insulso, a nadie quiero, sin ser santo;
siendo yo tal, juzgad como discreta
qué tal debe de ser la que me quiere.
D. Agustín de Salazar.
Si de alguna taberna en los tapices
visteis al Cid sin calza o pedorrera,
si al moro Abindarráez de Antequera
sin marlota, turbante ni terlices;
si visteis a Catón con más narices
colgado de un figón en la espetera,
visteis, Cintia, la efigie verdadera
de mi cara, colores y matices.
Demás desto, soy tonto un tanto cuanto
y tan puerco, que puedo ser poeta;
y hay, con todo esto, quien por mí se muere.
De insulso, a nadie quiero, sin ser santo;
siendo yo tal, juzgad como discreta
qué tal debe de ser la que me quiere.
D. Agustín de Salazar.