ALMA DIVINA
Me sonreíste dulce al mirarme,
y en tu boca vi nacer un beso.
Supe en ese exquisito momento,
que el amor llamaba a mi puerta.
Tu alma, dulce esencia divina,
era tan pura que al rozarte apenas,
lograba que el rubor las mejillas te pintara,
y de tus labios escaparán suaves suspiros.
En el silencio hablaban nuestros corazones,
de promesas de amor eterno.
Y las caricias de mi pasión se dormían,
sobre tus dedos pequeños que temblaban.
MÓNICA OVEJERO
Me sonreíste dulce al mirarme,
y en tu boca vi nacer un beso.
Supe en ese exquisito momento,
que el amor llamaba a mi puerta.
Tu alma, dulce esencia divina,
era tan pura que al rozarte apenas,
lograba que el rubor las mejillas te pintara,
y de tus labios escaparán suaves suspiros.
En el silencio hablaban nuestros corazones,
de promesas de amor eterno.
Y las caricias de mi pasión se dormían,
sobre tus dedos pequeños que temblaban.
MÓNICA OVEJERO