Mañana... ¿Te despierto con el codo o con el teléfono?.
Los niños piden juguetes, los presos su libertad... y yo sólo te pido amor y felicidad.
Dicen que lo oscuro es triste, pero no es verdad porque oscuros son tus ojos y son mi felicidad.
En la palma de mi mano te quisiera retratar para cuando estés ausente abrir la mano y mirar.