ESA NIÑA QUE LLEVO DENTRO
Pequeña, sensible, sincera y tierna,
así es esa niña que llevo dentro;
en mi alrededor y entorno es tan grande la incomprensión,
que a escondidas… me pongo en un rincón a llorar en silencio.
La tristeza vive y se aposenta en mi alma,
se queda quieta, y no puede hablar ni transmitir,
esas palabras sinceras y transparentes
que lentamente si no nacen, pueden de pena morir.
La angustia vive su culminación interesada,
y se queda quieta, sin poder hablar ni transmitir,
esas palabras sinceras y elocuentes que vienen
sin yo llamarlas y ni fuerzas tengo, para dejarlas salir.
El entorno se mezcla de negatividad y de osadía,
cuando la necesidad mía por escribir mis versos se desmorona,
me siento pequeña, vacía y desamparada
no sé que hacer, ni donde esconder mis letras
que tanto me inspiran y me agradan.
Esa niña y yo estamos atrapadas en solitario,
la pena nos embarga y el silencio se esconde feliz
por tenernos a su lado quietas!, sin saber donde ir.
Vida, que matas la ilusión de dos seres,
que solo desean expresar bellas palabras
impregnadas de sentimientos bellos y de amor enamoradas.
Esa niña que mira con ojos de luz resplandeciente,
se va apagando lentamente en su caminar,
por no sentirse comprendida y apoyada
para con sus versos, al mundo acompañar.
Autora: Marisa Prunera
Pequeña, sensible, sincera y tierna,
así es esa niña que llevo dentro;
en mi alrededor y entorno es tan grande la incomprensión,
que a escondidas… me pongo en un rincón a llorar en silencio.
La tristeza vive y se aposenta en mi alma,
se queda quieta, y no puede hablar ni transmitir,
esas palabras sinceras y transparentes
que lentamente si no nacen, pueden de pena morir.
La angustia vive su culminación interesada,
y se queda quieta, sin poder hablar ni transmitir,
esas palabras sinceras y elocuentes que vienen
sin yo llamarlas y ni fuerzas tengo, para dejarlas salir.
El entorno se mezcla de negatividad y de osadía,
cuando la necesidad mía por escribir mis versos se desmorona,
me siento pequeña, vacía y desamparada
no sé que hacer, ni donde esconder mis letras
que tanto me inspiran y me agradan.
Esa niña y yo estamos atrapadas en solitario,
la pena nos embarga y el silencio se esconde feliz
por tenernos a su lado quietas!, sin saber donde ir.
Vida, que matas la ilusión de dos seres,
que solo desean expresar bellas palabras
impregnadas de sentimientos bellos y de amor enamoradas.
Esa niña que mira con ojos de luz resplandeciente,
se va apagando lentamente en su caminar,
por no sentirse comprendida y apoyada
para con sus versos, al mundo acompañar.
Autora: Marisa Prunera