ENVEJECER
Pasa el tiempo
y sin clemencia,
hora a hora, mes y año,
pero pasa tan aprisa,
que le da miedo contarlo.
Su figura y gallardía,
se fue así deteriorando,
pronto llegó a la vejez,
sin ese trago amargo,
al saber envejecer.
Junto a su fiel compañera,
de alegrías y sinsabores,
han visto crecer los hijos,
y los nietos les han dado
otras nuevas ilusiones.
Dios bendiga a las parejas,
que han sabido comprenderse,
amor, tolerancia, alegría...
no solo eso....
lo que te trae cada día,
y así va corriendo el tiempo
Angelita Sevilla.
Pasa el tiempo
y sin clemencia,
hora a hora, mes y año,
pero pasa tan aprisa,
que le da miedo contarlo.
Su figura y gallardía,
se fue así deteriorando,
pronto llegó a la vejez,
sin ese trago amargo,
al saber envejecer.
Junto a su fiel compañera,
de alegrías y sinsabores,
han visto crecer los hijos,
y los nietos les han dado
otras nuevas ilusiones.
Dios bendiga a las parejas,
que han sabido comprenderse,
amor, tolerancia, alegría...
no solo eso....
lo que te trae cada día,
y así va corriendo el tiempo
Angelita Sevilla.