Gimnospermas: Aunque producen semillas, no producen frutos verdaderos (no tienen pistilo ni ovario). El óvulo y las semillas están soportados por escamas más o menos abiertas. Las semillas tienen entre 2 y 12 cotiledones. Son árboles monoicos o dioicos y siempre polinizados por el viento. A menudo son resinosos y de hoja perenne. Las semillas se encuentran recubiertas por unas escamas formando una piña leñosa (como en los pinos, cipreses, araucarias...). En otras plantas, como las podocarpáceas, los juníeros o el ginkgo, las semillas se encuentran encerradas en un órgano carnoso similar a un fruto. Tienen una larga historia fósil con muchos ejemplares ya desaparecidos y su apogeo fue en el jurásico. La aparición de las angiospermas les quitó su hegemonía.