Unisexuales: Las flores masculinas y femeninas están separadas.
Monoicas: Ambos tipos de flores se encuentran en la misma planta. Suelen ser polinizadas por el viento, por lo que las flores masculinas suelen situarse en el extremo de las ramas o en lugares elevados, para que el viento esparza el polen. Las flores femeninas suelen estar en lugares más resguardados y tener un número muy inferior.
Ejemplos: higuera, moral, nogal, secuoya, ciprés común, pináceas (pinos, abetos, cedros, pinsapos, alerces y píceas), laurel, haya, encina, quejigo, melojo, roble, alcornoque, castaño, abedul, avellano, caqui...
Dioicas: Cada ejemplar tiene sólo flores de un sexo. Por lo que se requieren como mínimo dos ejemplares para la polinización, que suele ser efectuada por el viento. El polen suele ser aerovagante, con protuberancias para flotar en el aire. Los árboles dioicos se consideran más evolucionados, porque tienen mayor capacidad para colonizar nuevos territorios. Por ejemplo, en las primeras etapas de colonización de un territorio, los sauces establecen un número de pies femeninos muy reducido. La mayoría de árboles masculinos garantiza la fecundación de las flores femeninas. En cambio, cuando un territorio ya está bien colonizado, esa tendencia se invierte, existiendo pocos pies masculinos que garantizan una fecundación más que suficiente.
Monoicas: Ambos tipos de flores se encuentran en la misma planta. Suelen ser polinizadas por el viento, por lo que las flores masculinas suelen situarse en el extremo de las ramas o en lugares elevados, para que el viento esparza el polen. Las flores femeninas suelen estar en lugares más resguardados y tener un número muy inferior.
Ejemplos: higuera, moral, nogal, secuoya, ciprés común, pináceas (pinos, abetos, cedros, pinsapos, alerces y píceas), laurel, haya, encina, quejigo, melojo, roble, alcornoque, castaño, abedul, avellano, caqui...
Dioicas: Cada ejemplar tiene sólo flores de un sexo. Por lo que se requieren como mínimo dos ejemplares para la polinización, que suele ser efectuada por el viento. El polen suele ser aerovagante, con protuberancias para flotar en el aire. Los árboles dioicos se consideran más evolucionados, porque tienen mayor capacidad para colonizar nuevos territorios. Por ejemplo, en las primeras etapas de colonización de un territorio, los sauces establecen un número de pies femeninos muy reducido. La mayoría de árboles masculinos garantiza la fecundación de las flores femeninas. En cambio, cuando un territorio ya está bien colonizado, esa tendencia se invierte, existiendo pocos pies masculinos que garantizan una fecundación más que suficiente.