¡Ya no puedo ni mirarte pues deslumbras más que el sol!
Cuando llueve, no extraño el sol, porque lo tengo en tu sonrisa.
A veces me siento grande, a veces me siento pequeño, pero solo si estoy a tu lado me siento como en el cielo.
Cuando el mar se seque y el sol deje de brillar ese será el día que te pueda olvidar.