¿Sabías que gran parte de la energía que consumimos la gastamos en mantener la temperatura corporal?
Cuando la temperatura ambiente se eleva, ponemos en funcionamiento los mecanismos reguladores contra el calor: aumento de la circulación cutánea (vasodilatación), aceleración del ritmo respiratorio y sudoración. De esta manera, equilibramos la producción de calor interno.
Cuando la temperatura ambiente se eleva, ponemos en funcionamiento los mecanismos reguladores contra el calor: aumento de la circulación cutánea (vasodilatación), aceleración del ritmo respiratorio y sudoración. De esta manera, equilibramos la producción de calor interno.