LA NUEZ DE ARRIBA: Una tarde antes del final de nuestras vacaciones, me...

Una tarde antes del final de nuestras vacaciones, me acerqué a la cocina, aquella cocina con horno de barro era el santuario de mi abuelita, todo estaba ahí en perfecto orden y siempre había un delicioso olor a café.

Mi abuelita preparaba algo para cocinar y me senté por ahí, observándola, después de unos momentos le dije: Abuelita, si esa tarada de Eva no hubiera pecado, usted no tendría que trabajar, y mi hermanita no tendría gripe, y viviríamos todos en el campo, comiendo fruta y jugando con los animales verdad?

Creo que si- respondió un poco distraída-

Esa Eva es una dunda, le dije

Ella me miró, sonrió con ternura, dejó lo que hacía y me hizo señas para que me acercara…no hija- dijo acariciándome el cabello- Eva era solo una mujer.

Mentiría si dijera que en ese momento entendí lo que me quiso decir, pero ahora, que al fin soy mujer, creo entender
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
La mujer es y siempre será capaz de confiar, de creer ciegamente, y quizás todo lo pierda al ser traicionada, pero es un precio que siempre está dispuesta a pagar, porque la mujer cuando entrega su confianza, su amistad y su amor, lo hace sin reserva.

Y si, existe una conexión muy profunda entre Dios y la mujer, la mujer confió en la serpiente, Dios ha confiado en el ser humano.

El ser humano sería más feliz, si a su vez, confiara plenamente en Dios