Oh dulce Lanz! Mi juventud lozana
ya para siempre huyó, cual agostada
rosa, que brilla sólo una mañana
ya para siempre huyó, cual agostada
rosa, que brilla sólo una mañana
Cerca está ya de mí la fatigada
corva vejez, de muerte precursora,
de achaques y quebrantos rodeada.
corva vejez, de muerte precursora,
de achaques y quebrantos rodeada.
¿Dó estás, oh juventud? ¿Dónde está agora
de aquel semblante mío la frescura?
¿Dónde del claro Tormes la pastora
de aquel semblante mío la frescura?
¿Dónde del claro Tormes la pastora
que del cáliz de amor ¡ay! la dulzura
me dio a gustar? Mi luz es eclipsada;
ya sepultado ¡ay! yago en noche escura.
me dio a gustar? Mi luz es eclipsada;
ya sepultado ¡ay! yago en noche escura.