El hombre es mortal por sus temores e inmortal por sus deseos"
Pitágoras
Descubrimos que la vida se va asesinando
entre pétalos descalzos y llantos desnudos,
como símbolos desterrados
de pequeñas muertes desoladas y tristes.
El tiempo
va trasnochando horizontes muertos de frío
y todo se acuesta entre la nota absurda
de la sombra en pena de la risa muerta.
Descubrimos que los cuerpos son el cosmos,
un deseo que se retuerce en el mar de la lujuria.
X
"El mejor placer de la vida es hacer lo que la gente te dice que no puedes hacer"
Walter Bagehot
Y la vida se hace un rostro de tinieblas muertas
donde no hay un "Ave María" que te salve
de la desgracia absoluta de los hombres.
Y el camino se pierde para seguir a los hombres.
Cada noche respeta esta soledad tan amarga,
tan dura, hecha de rosas que tienen espinas.
Donde el pecado caído es el amor
y te lastima
y en sus cenizas tú te enredas con la muerte pequeña
que todos llevamos dentro del alma moribunda
y la palabra se hace misterios de la noche,
un refugio sin sol, un eco sin dicha
y lo banal es el espejo
de todo lo que vivimos
del recuerdo a la sombra de la vida,
de la nostalgia sin vida de la muerte fría
que no acaba jamás
con la palabra
"Melancolía".
Pitágoras
Descubrimos que la vida se va asesinando
entre pétalos descalzos y llantos desnudos,
como símbolos desterrados
de pequeñas muertes desoladas y tristes.
El tiempo
va trasnochando horizontes muertos de frío
y todo se acuesta entre la nota absurda
de la sombra en pena de la risa muerta.
Descubrimos que los cuerpos son el cosmos,
un deseo que se retuerce en el mar de la lujuria.
X
"El mejor placer de la vida es hacer lo que la gente te dice que no puedes hacer"
Walter Bagehot
Y la vida se hace un rostro de tinieblas muertas
donde no hay un "Ave María" que te salve
de la desgracia absoluta de los hombres.
Y el camino se pierde para seguir a los hombres.
Cada noche respeta esta soledad tan amarga,
tan dura, hecha de rosas que tienen espinas.
Donde el pecado caído es el amor
y te lastima
y en sus cenizas tú te enredas con la muerte pequeña
que todos llevamos dentro del alma moribunda
y la palabra se hace misterios de la noche,
un refugio sin sol, un eco sin dicha
y lo banal es el espejo
de todo lo que vivimos
del recuerdo a la sombra de la vida,
de la nostalgia sin vida de la muerte fría
que no acaba jamás
con la palabra
"Melancolía".