Dí si en tus ojos se encienden
los ángeles; si contento
te causa tal vez su acento;
y si mirándote, tienden
las blancas alas al viento.
Dí si recuerdas, Felisa,
las canciones que sonaron
en tu calle, y que apagaron;
¡que por Dios que bien aprisa
siendo tan dulces, pasaron!
Ya no escucharás cual antes,
allá en las noches serenas,
sobre los aires flotantes,
las sabrosas cantilenas
de los rendidos amantes.
los ángeles; si contento
te causa tal vez su acento;
y si mirándote, tienden
las blancas alas al viento.
Dí si recuerdas, Felisa,
las canciones que sonaron
en tu calle, y que apagaron;
¡que por Dios que bien aprisa
siendo tan dulces, pasaron!
Ya no escucharás cual antes,
allá en las noches serenas,
sobre los aires flotantes,
las sabrosas cantilenas
de los rendidos amantes.