Segura navegabas,
que por la tierra propia
nunca el peligro es mucho
adonde el
agua es poca.
Verdad es que en la patria
no es la virtud dichosa,
ni se estima la perla
hasta dejar la concha.
Dirás que muchas
barcas
con el favor en popa,
saliendo desdichadas,
volvieron venturosas.