LA NUEZ DE ARRIBA: Observa un roble (o cualquier otro árbol). Míralo de...

Observa un roble (o cualquier otro árbol). Míralo de verdad. Su tronco, cubierto de corteza rugosa, se ha desarrollado durante muchos años, azotado por el viento, a veces por la lluvia, desde hace más de dos siglos. Hunde sus raíces en la tierra que lo nutre. Sus ramas se lanzan hacia el cielo.