Los que me prestan dinero cuando lo necesito, o los que me lo niegan
porque saben su destino. Los que al verme me saludan con un gran abrazo, o
los que me reciben una sonrisa y un sincero apretón de manos.
porque saben su destino. Los que al verme me saludan con un gran abrazo, o
los que me reciben una sonrisa y un sincero apretón de manos.