LA NUEZ DE ARRIBA: Anciano...

Anciano

La espiga del sudor dejó en tu cara
los rasgos del honor, del pan ganado,
los años, las arrugas. ¡Todo amado!
capítulos del tiempo de ara y ara.

Hoy fijas tu mirada suave y clara
al campo que otros brazos ya han labrado
e inundas del recuerdo del pasado
tu frente que en nostalgia se declara.

Se aferran al bastón todo nerviosas
tus manos de trigal y de rastrojos
curtidas al amor de sementeras

y gozas al encuentro de esas cosas,
anciano, mientras se nublan tus ojos
con lluvia de lejanas primaveras.