LA NUEZ DE ARRIBA: El abuelo Olmo...

El abuelo Olmo

En todas las familias hay un abuelo, en algunas el abuelo es bueno, en cambio en otras, los restantes miembros de la familia son malos. En la familia de la Huerta todos quieren al abuelo Olmo. Es tan viejo que no tiene nombre, todos lo llaman así: Olmo, porque él no quiere que se le llame de usted aunque si lo haces nunca se enfada. Dicen las buenas lenguas que aún sigue en pie porque espera ver llegar a la generación de los Hombres buenos y las malas dicen que antes, mucho antes, él no será más que el mondadientes de los hombres malos. Pero él nunca le regaña a estas lenguas... para él lo malo no es más que algo que está a punto de convertirse en bueno.
El último verano estuvo muy malito, una nueva enfermedad desconocida. Todos pensábamos que se nos iba, pero un día dejó atrás su color amarillento y dijo con su voz profunda aunque algo fatigada: "No hace falta que os desveléis más por mí, ya he vuelto".
Hasta el Hortelano se alegró de verlo volver al color.
Desde entonces se dice que habló con la Mamá Gaia y que le pidió que lo dejase un poco más con nosotros, que él bien dispuesto está en repartir su Ser en nuevos Seres, pero que después de tantas derrotas sólo le resta el orgullo de permanecer de pie, y puesto a esperar el nuevo mañana, prefería hacerlo con su cuerpo viejo.
Sea como fuese, mi abuelo ahí está como observándonos, protegiéndonos de los excesos del Agua, los Vientos, el Sol excesivo... de todo.