LA NUEZ DE ARRIBA: Pedro el Pimiento se hace detective...

Pedro el Pimiento se hace detective

Pedrito el Pimiento Morrón, no era un Pimiento de provecho. A su edad, en vez de atesorar unos estudios o un trabajo como es debido, sólo podía presumir de tener una cara que se la pisaba.
Un día, sin más, y desoyendo los consejos Maternos, abandonó a los otros Pimientos, a la Mata y a los consejos de ésta.
- Voy a ser detective.
- Pero qué vas a investigar tú, desgraciao, si aquí no pasa nunca ná y además no sabes ni leer. - Le espetaba su primo Alberto.
- Eso es por haber estado tanto tiempo a la Sombra de la antena de televisión del Hortelano. Se le ha llenado la cabezota de estúpidas películas de policías y ladrones. - Lo disculpaba un poco la Mata. - Si hubiera hecho caso de mis consejos...
Pedrito quería saber de cerca los movimientos del Hortelano, para averiguar cuál sería el destino de sus Compañeros de Huerta.
- Sabré quién va a la cazuela, quién al mercado y quién para semilla. - se decía el muy curioso.
Mientras tanto, la Huerta entera disfrutaba de un día de Sol espléndido.
Pedrito se acercó a la ventana del Hortelano, se acurrucó junto al Gato, y en vez de atender a la conversación del Hortelano con su señora, se puso a ver la televisión. Luego le entró sueño y se quedó dormido sobre el alféizar.
- ¡Vaya! Me olvidé un Pimiento sobre el alféizar, pero que chuchurrido está. Claro, como le ha dado el Sol toda la tarde. Nada, nada... para la sartén que hay sitio.
Pedrito se acabó de despertar con un exquisito baño caliente, con todo tipo de Sales.
- ¿Sabes una cosa, Pedrito? - le decía su primo Alberto - pa mí que te vas a tener que dedicar a detective en tu próxima venida, porque hoy vamos de paseo a la Tripa del Hortelano y familia.
- ¡Toma! Eso ya lo había averiguado yo.