El Pirata Baba Verde
El Pirata Baba Verde era muy desgraciado. Quería ser como los otros piratas: con pata de palo y parche en el ojo pero, sobre todo, quería tener una barba azul.
El Pirata Baba Verde era temido por todos. No había Lechuga en la Huerta que no hubiese oído hablar de él. Y es que esa temible Babosa no había dejado Lechuga sin su marca horrible.
Por eso - entre otras cosas - nadie se atrevía a decirle que las Babosas no tienen barbas azules. Su carácter era terrible, sólo tenía un amigo; el Ciempiés Patas Palo, al que un día ayudó a robar los mondadientes del Hortelano para fabricarse sus patas de palo, sólo 50, como es normal.
Los dos se paseaban orgullosos por los mares de la Huerta, preferían la noche, porque los Pájaros son los peores enemigos de los piratas de la Huerta. En realidad, los Pájaros son los peores enemigos... de toda la Huerta.
Un confidente informó al Pirata Baba Verde acerca de un Escarabajo Brujo que vivía en una botella de cocacola, el cual podría hacerle crecer la barba azul.
"No me gustan esos navíos modernos, y menos para ir de visita a un Brujo. Prefiero mi vieja lata de Tomates en conserva. No me fío, son demasiado vistosos para mi gusto". Así se debatía pero al final accedió, por fin podría tener su barba azul y además no quería que se rumoreara que él temía a algo, salvo a los Pájaros, claro.
En pocos días, Baba Verde y Patas Palo, éste con paso incierto, se adentraron en las profundidades de la Huerta. Allí, casi oculto por unas Cebollas, estaba el navío del Brujo. Atracaron la vieja lata de Tomates en conserva junto al joven navío del Escarabajo Brujo.
El Brujo lo estaba esperando: "Aquí tienes tu poción mágica, bebe un trago y úntate la cara". La poción era un resto de líquido negro, que vayan ustedes a saber qué hacía dentro de una botella de cocacola. El pirata Baba Verde hizo lo que el Brujo le ordenaba y, al minuto... tenía una barba azul de enormes proporciones.
"Ja, te felicito Brujo, aquí tienes lo convenido, una caca de Cabra, fresca como la Escarcha de la mañana". Y así se despidió junto a su paticojo contramaestre.
Para celebrarlo se fue a comer Lechuga, se comió dos Hojas enteras y se murió.
El Hortelano también era enemigo suyo.
El Pirata Baba Verde era muy desgraciado. Quería ser como los otros piratas: con pata de palo y parche en el ojo pero, sobre todo, quería tener una barba azul.
El Pirata Baba Verde era temido por todos. No había Lechuga en la Huerta que no hubiese oído hablar de él. Y es que esa temible Babosa no había dejado Lechuga sin su marca horrible.
Por eso - entre otras cosas - nadie se atrevía a decirle que las Babosas no tienen barbas azules. Su carácter era terrible, sólo tenía un amigo; el Ciempiés Patas Palo, al que un día ayudó a robar los mondadientes del Hortelano para fabricarse sus patas de palo, sólo 50, como es normal.
Los dos se paseaban orgullosos por los mares de la Huerta, preferían la noche, porque los Pájaros son los peores enemigos de los piratas de la Huerta. En realidad, los Pájaros son los peores enemigos... de toda la Huerta.
Un confidente informó al Pirata Baba Verde acerca de un Escarabajo Brujo que vivía en una botella de cocacola, el cual podría hacerle crecer la barba azul.
"No me gustan esos navíos modernos, y menos para ir de visita a un Brujo. Prefiero mi vieja lata de Tomates en conserva. No me fío, son demasiado vistosos para mi gusto". Así se debatía pero al final accedió, por fin podría tener su barba azul y además no quería que se rumoreara que él temía a algo, salvo a los Pájaros, claro.
En pocos días, Baba Verde y Patas Palo, éste con paso incierto, se adentraron en las profundidades de la Huerta. Allí, casi oculto por unas Cebollas, estaba el navío del Brujo. Atracaron la vieja lata de Tomates en conserva junto al joven navío del Escarabajo Brujo.
El Brujo lo estaba esperando: "Aquí tienes tu poción mágica, bebe un trago y úntate la cara". La poción era un resto de líquido negro, que vayan ustedes a saber qué hacía dentro de una botella de cocacola. El pirata Baba Verde hizo lo que el Brujo le ordenaba y, al minuto... tenía una barba azul de enormes proporciones.
"Ja, te felicito Brujo, aquí tienes lo convenido, una caca de Cabra, fresca como la Escarcha de la mañana". Y así se despidió junto a su paticojo contramaestre.
Para celebrarlo se fue a comer Lechuga, se comió dos Hojas enteras y se murió.
El Hortelano también era enemigo suyo.